viernes, 22 de mayo de 2009

La Burriquita de Santa Teresa del Tuy

Un señor que vendía raspado’ en el pueblo de Santa Teresa, de nombre Ángel Ibarra, apodado ‘quierequiere’, comenzó a bailar la burra todos los 8 de octubre de cada año, con motivo del día de la patrona.

Todo comenzó en el año 1888 cuando ‘quierequiere’ tenia 20 años de edad, quien sin saberlo formaba parte importante del acervo cultural del pueblo. Fue fundador de la Parranda de San Juan, donde destacó como tamborero; tocaba una guitarra elaborada con una lata de aceite y una tablita, con la cual acompañaba el Baile de La Burra o Burriquita. Así llegó hasta los 70 años, cuando ya no pudo seguir mostrando sus habilidades y destrezas en aquella manifestación folklórica; sin embargo, Ángel preparó a la persona que lo relevaría en esta tradición.

Edgar José Peña Rodríguez, nació el 25 de abril en San Agustín del Sur, Caracas; llegó a esto Valles del Tuy a los ocho meses de nacido, desde niño se vio rodeado por la cultura ya que es promesero de los Diablos Danzantes de Yare, como tamborero.

Un día cualquiera el asistente de señor Ángel Ibarra, vio como se arreglaba, y los pasos de cómo danzaba con la burra. Cuando Edgar tenía 12 años el señor quierequiere’, ya abatido por los años cedió el paso al joven para que asumiera tal compromiso. Desde entonces, una sola vez no la pudo bailar por una enfermedad que padeció en tiempo de fiestas patronales de Santa Teresa.

El resto de su tiempo, Edgar ha bailado la burra en diferentes partes del país, tiene su propia canción que es música y letra del desaparecido Gerauld Sánchez, donde se narra la historia de esta burra. “Chinchurria” como le dicen en el pueblo, dice con profunda nostalgia que, “ahora es que se le ha dado importancia a la cultura popular y en especial a La burra de este pueblo, ya que no ha sido tomada en cuenta como en otros municipios, por ejemplo en Paz Castillo y Pedro Gual. Confiesa Edgar que en su vida ha sido entrevistado tres veces. La primera fue por el Instituto Patrimonio Cultural de Miranda, donde por primera vez escribieron una breve reseña sobre él; y gracias a esa entrevista muchos conocieron la historia de La burra de Santa Teresa. La segunda vez fue una investigación para hacer una historia de esta manifestación cultural de la tradición local.

Edgar ha participado en muchos eventos culturales, pero recuerda con nostalgia el homenaje al pelotero Cesar Tovar, cuando lo llevó Pompeyo Davalillo; también una fiesta en Achaguas, donde compartió tarima con Reinaldo Armas y Francisco Pacheco.

Una anécdota que lo marco y lo motivo a seguir bailando La Burra fue con el desaparecido Julián Antonio Marín, de Cupira, Municipio Pedro Gual. En un evento cultural llevó su burra y el señor le preguntó qué hacia él con esa burra, Edgar le dijo: “esta es La burra de Santa Teresa del Tuy. Marín le dijo que bailara para ver si era verdad. Así lo hizo… y Julián Antonio Marín, patrimonio cultural de barlovento, lo felicito al ver la ejecución del tradicional baile con su peculiar estilo.

Entre risas y chanzas, Edgar confiesa que su burra tiene dos jefas o asistentes, haciendo caso a los consejos de ‘quierequiere’ cuando le decía que había que tener a alguien que lo acompañe y conozca los secretos de la tradición. Es así como la señora Mercedes Díaz de Cerrada y la Lic. Ruth Conde, lo acompañan a todas partes, bien sea para retocar la ropa de la burra o reconstruir y difundir la historia de esta decadente tradición.

Edgar confiesa no haber participado en una “burrada” (concentración de varios bailadores de burra), pero que conoce por escritos, reportajes y en persona a otros y otras bailadores de burras. Conserva como un recuerdo especial de ‘quierequiere’ un mapire’ donde su mentor metía una botella de aguardiente con malaquita, echaba en las piernas para aguantar la rutina del baile. Para el 8 de octubre de este año 2009 está planificado un gran encuentro de burra con los 20 municipios del estado Miranda. Buena oportunidad para que los nuevos habitantes de Santa Teresa conozcan este singular personaje de la ciudad.

Trabajo de investigación * Lic. Rut Conde/Edic. Ecos Web