jueves, 18 de junio de 2009

Diablos de Yare


Los diablos marcaron la pauta de la semana
La celebración de Corpus Crhisti, lejos de achicarse como otras tradiciones locales, se robustece y crece. Así lo vemos todos los años cuando la euforia de la caja, el tambor, la maraca y el cencerro tocan el ánimo de propios y extraños que acuden al ritual, incluso desde el día anterior.
Indudablemente, la prominencia de esta tradición la marcan los promeseros conducidos por los arreadores y el capataz mayor, así ha sido por 260 años; quienes, bien sea por agradecimiento de la cura a una enfermedad, o por favor concedido alguno, dejan sus obligaciones del segundo jueves de cada Junio en el año para hacer penitencias que deberán cumplir de por vida.
El pueblo tuyero es fanáticamente ganado para el rito pagano, sobre todo en los meses de junio y julio cuando se emparentan con el ritmo del tambor y la devoción cristiana el culto a San Juan, invitando al baile a Pedro.
Pero, es en el ritual de los Diablos Danzantes de Yare donde se desborda la pasión, a través de una Cofradía que aglutina un centenar de promeseros, dispuestos recibir la multitud de fanáticos o mirones que por una u otra razón acuden al vetusto pueblo mirandino, sin el miramiento inquisidor de la iglesia que ahora permite estar en el templo sin más rigor que la presencia.
Pero, también se ha convertido la concentración de diablos en el pueblo yarense en una convergencia de personalidades del mundo político regional y local que parecieran competir por el galardón del “diablo mayor” arrastrando consigo el fanatismo de muchos que, lejos de fortalecer la tradición, o por lo menos hurgar en el significado de la celebración de corpus, no ahorran energía para seguir a sus “diablos”, mostrando su adherencia.
En esta ocasión, como todos los años, los promeseros cubrieron la expectativa de la multitud que llegó al pueblo. Pero no menos cierto es que la participación del ciudadano Gobernador del Estado Bolivariano de Miranda, Henrique Capriles Radonski, atrajo la atención de propios y extraños; más cuando los promeseros, no todos, le dieron la bienvenida y el agradecimiento por haber cumplido la promesa de estar entre ellos apenas ganara las elecciones que lo convirtieron en el primer mandatario regional. Así fue.
Por otra parte, nada menos que con la ventaja de ser oriundo y promesero, el ciudadano Alcalde de la ciudad, Saúl Yánez; también recién electo, salió en recorrido por las estrechas calles a cumplir el ritual de su promesa de vida.
Y quienes no pasan desapercibidos, bien sea por la parafernalia que el rito exige para recibir a los endiablados promeseros y tratar de limpiar sus almas y espíritus, son los príncipes de la iglesia católica: el Obispo, los Párrocos de la región y Vicarios invitados. Es así como Monseñor Raúl Bacallao, junto con sus acólitos Sacerdotes y Vicarios, también copan la escena, sin cuya presencia y participación jamás habría celebración del Día de Corpus Crhisti.

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