jueves, 18 de octubre de 2012

Analisis del 7-O

Análisis del 7 de octubre 2012


Alfredo Croes

Electores escrutados: 18.606.379
Votantes: 15.010.256 / 80,67%
Votos válidos: 14.725.357 / 98,1%
Votos Nulos: 284.899 / 1,89%
Cávez: 8.136.637 / 55,5%
Capriles: 6.499.575 / 44,13%
Otros: 89.145 / 058%

Análisis de resultados

1.- El diseño de las campañas
2.- El desarrollo de las campañas
3.- El cierre de las campañas
4.- Consideración de elementos de peso en los resultados

Diseño de la campaña: ¿Cambio o continuismo?

Al inicio de toda campaña electoral hay una interrogante obligatoria que hay que responder: ¿Qué es lo que anhela el elector mayoritariamente, es cambio o continuismo?

Si la opción es “cambio”, hay que diseñar y concretar una contra-propuesta de envergadura a la tesis contraria. Si es “continuismo”, la literatura indica que hay que apoderarse de los logros más importantes del contrario y construir propuestas que superen lo que conforma la fortaleza del adversario. El diseño de la campaña entonces, debe ser de gran pegada y deslumbrante notoriedad.

Encontramos una falla de origen en la campaña de Capriles: Optar por el continuismo sin el desarrollo de apoderamiento y liderazgo sobre la principal fortaleza contraria, que son los logros sociales. No se intentó posicionar a Capriles como el líder de los nuevos logros sociales, sino por el contrario, como seguidor de los logros del contrincante: las misiones.

En tanto que el Comando de Capriles no optó por el cambio, tampoco se presentó una propuesta de alternativa concreta al Socialismo del Siglo 21, oferta principal de Chávez.

En el caso de Chávez la estrategia era la continuidad de los logros para el pueblo, con foco en uno de los dos anhelos más soñados por los pobres: alcanzar una vivienda digna. Todo ello dentro de un programa que significaba “Arreciar el Socialismo”.

Desarrollo de la campaña

Inmediatamente después de las Primarias de Oposición, la enfermedad de Chávez copó el escenario. El manejo apropiado del tema y la explotación de la identificación afectiva de Chávez con los sectores D y E, incrementó la confianza en el candidato, su popularidad e incluso, aunque cueste creerlo, la aprobación de su gestión. Esos elementos se lograron mantener en alto a lo largo de toda la campaña.

Chávez, en apropiada concatenación con su diseño de campaña, exhibió intención acorde y logros demostrables en la Misión vivienda durante el recorrido completo de la justa electoral.

El inicio de la campaña de Capriles fue sumamente acertado. Llevaron a cabo un extenso recorrido casa por casa a fin de expandir el conocimiento del candidato entre la población y generar confianza en la gente. El recorrido casa por casa no necesariamente genera votos, básicamente despliega una plataforma de aceptación, para luego poder anclar las propuestas con credibilidad y poder acentuar así la intención favorable de voto. Esa fase se llevó a cabo intensamente y con buenos resultados.

Lo que siguió a continuación fue una campaña mediática de Chávez con énfasis en la defensa de los logros sociales y como principal ofensiva la amenaza de perderlos en manos de un próximo gobierno de la burguesía.

Capriles llevó a cabo un cambio en su despliegue y pasó del recorrido casa por casa, cumplida la misión de ganar confianza y conocimiento, a uno de mayor alcance: Pueblo por pueblo. Comenzaba así la fase de generación de votos vía “Propuestas en las regiones”.

El diseño usado fue el del levantamiento de inventario de necesidades en los sitios a visitar y luego oferta de solución sobre los elementos de mayor necesidad popular de cada locación específica. Este diseño, muy usado en campañas americanas y de éxito comprobado, no fue acompañado de una Campaña Paraguas en donde expusiera su tesis política sobre la base de 3 o 4 ideas-fuerza y que fuera de aceptación ya no de pueblos, sino de sectores sociales y laborales, de sectores económicos y productivos, en otras palabras de la gran audiencia nacional. Su campaña paraguas se basó en “El progreso”, elemento de connotación positiva, pero de vaguedad ante la contrastante oferta chavista: “una vivienda para mi”

No obstante el contraste entre cada oferta, la movilidad y el vasto despliegue de Capriles fueron dando frutos ante los desaciertos comunicacionales de Chávez y su limitada movilidad durante los meses de Agosto y parte de Septiembre.

 Cierre de Campaña

El cierre de campaña tiene un efecto importante en dos factores electorales claves, como son la intención de voto y la disposición a votar de una parte del electorado. Especialmente entre los más indiferentes y los no polarizados.

Chávez se activó en el final de la campaña hasta donde se lo permitió su condición física. Se mantuvo coherente con su oferta electoral, aunque con desvaríos en su discurso. Reincidió en la amenaza de la pérdida de los logros sociales y con la ruptura de la paz si no era reelegido. Su cierre no fue brillante como tampoco su campaña en general. Ésta fue coherente pero no deslumbrante. Arriesgó poco, pues su meta era simplemente evitar perder terreno, mantenerse.

Capriles tuvo un cierre de campaña mucho más emotivo y de alcance nacional. Sus actos de cierre contaron con excelente organización y muy buena capacidad de convocatoria. Sin embargo, su discurso político no estuvo a la altura de un cierre de campaña. Tuvo un buen contraste desde el punto de vista de las críticas a la gestión de su oponente, pero falló en su capacidad de capitalizar los anhelos de la gente pobre. Su discurso no mostró ofertas comparables o superiores a la principal oferta contraria. No era difícil decidir entre lo concreto de una casa y abstracto del progreso. No logró superar el miedo del elector a la pérdida de las misiones

En adición Capriles al final intentó cambiar el curso de su diseño basado en “Continuismo” e hizo hincapié en la necesidad de cambio. Eso lo reflejó en “Futuro contra pasado”, aun cuando los partidos protagonistas del pasado estaban apoyándole y trabajando en su campaña. Esto último no lució coherente.

Para el candidato que va abajo en los números existe un recurso clave en tiempos de finales de campaña, se trata del uso comunicacional de elementos de “Alto Impacto”. La campaña de Capriles no mostró ninguno.

Una movida táctica en esa dirección del alto impacto fue el anuncio del nombramiento de su Vicepresidente. Ese nombramiento, en cabeza de Henry Falcón, probablemente le hubiera generado confianza al elector beneficiario de las misiones, al contar con un hombre de izquierda, humilde, con vocación social comprobada y liderazgo social. Después de anunciado, su comando decidió no asumir riesgos y nunca fue revelado.

Chávez capitalizó anhelos, Capriles se comprometió a solucionar necesidades. Eso hizo una diferencia mayor. La clave de toda campaña electoral es hurgar entre los sueños del elector y acompañarlos en el intento de su realización. Quien capitaliza sueños siempre aventaja a quien promete resolver necesidades cotidianas.

Elementos de peso en los resultados: El día de la elección

La mayor participación electoral favoreció al candidato de gobierno. La fortaleza electoral de Chávez radica en los estratos más pobres de la población. Usualmente esos estratos son los que presentan la mayor abstención, por lo que el Chávez requería de especial disposición a facilitar el desplazamiento y motivación de esos sectores a votar. El PSUV, los líderes de los consejos comunales, las patrullas socialistas y los colectivos se encargaron de esto.

La motivación por parte del oficialismo fue la “defensa de los logros sociales”. La facilitación se concretó en dos operativos:

a.- Activación - Movilización para llevar a la gente a votar a primera hora a través de llamadas telefónicas y visitas a casa de líderes comunales que llevaron adelante el programa 1x 10

b.- Operación “Remolque”, desplegado en las horas finales del día por el PSUV y los colectivos chavistas, para llevar a votar tanto a rezagados como a aquellos de poca disposición al voto. El resultado fue una excelente participación de los sectores D y E. Los Observadores Nacionales de Asamblea de Educación reportaron 45% de votación al mediodía a nivel nacional. De lo que se desprende una mayor movilización en horas de la tarde.

El seguimiento del evento, por parte del comando de Capriles, fue un tracking poll llevado a cabo por el Ivad. El primer corte y los sucesivos, durante las 3 primeras horas de la mañana, indicaban una pequeña ventaja del voto chavista sobre el opositor. Ventaja que fue cerrándose en horas del mediodía hasta claro empate técnico. Esa posición se mantuvo hasta casi el final de la jornada, cuando se reflejó un aumento del voto chavista en proporción 52/48, efecto de la operación remolque.

Sumario

A continuación un breve listado de los elementos de mayor peso en el resultado del proceso electoral
en el Oficialismo

A favor

• Liderazgo del Presidente Chávez
• Capitalización en anhelos de los pobres
• Logros sociales evidentes
• Conexión popular
• Campaña coherente con el objetivo: mantener la posición
• Despliegue propagandístico enorme
• Ventajismo en recursos y medios
• Reconocimiento de deficiencias en gestión y promesa de cambio

En contra

• Movilidad muy limitada
• Discurso descontextualizados e ideológicos
• Desgaste de la acción de gobierno
Deficiencias comprobadas de gestión -electricidad, infraestructura, etc.-

En la Oposición

A favor

• Movilización - Presentaciones públicas de amplio alcance-
• Diseño de las fases de la campaña: Generación de confianza y masificación del mensaje
• Diseño comunicacional integrador y respetuoso

En contra

• Falla de origen en el diseño de la campaña: Cambio vs. Continuismo
• Despliegue propagandístico nacional limitado
• Limitación y desbalance en tiempo de exposición en medios de comunicación masivos
• Debilidades en el diseño de la oferta nacional –Campaña Paraguas-
• Debilidad en contenido explícito en la oferta electoral
• Debilidad en la consolidación de la razón de cambio a través de ideas-fuerza
• Ausencia de elementos comunicacionales de alto impacto al final de la campaña
• Orientación al compromiso de solución de necesidades en vez de acompañamiento de anhelos sociales
• Escasa articulación entre gente opositora y partidos de la oposición.

Conclusión

Los resultados favorecieron al Presidente Chávez. El oficialismo diseño una campaña de mantenimiento y la mantuvo inalterada. La oferta mayor capitalizó un sentido anhelo de cualquier ser humano: vivienda. Exhibió fortalezas organizativas que jugaron un rol clave.

En definitiva el programa de gobierno de Chávez ofrecía palabras más, palabras menos la implantación definitiva de un modelo socialista que, por nombrarlo “Socialismo del Siglo 21”, parecía algo de nuevo corte. Su contenido realmente no es otra cosa que un salto atrás: Control del estado sobre los medios de producción

Capriles y su comando no lograron romper la conexión entre los pobres y Chávez. Comunicacionalmente hablando, la oferta de Capriles no compitió en contundencia con los logros sociales de Chávez. Sin embargo, perdiendo, Capriles acumuló importantes activos en confianza, conocimiento y liderazgo nacional.

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